Diario de una escritora

Aventuras y desventuras de una contadora de historias

Tengo unas mil y pico páginas guardadas en un cajón. No solo no son gran cosa, sino que cuentan una historia inacabada, de la que, para colmo, me avergüenzo. Es triste avergonzarse de lo que se escribe, pero más triste es ser incapaz de finalizar lo que se comienza, de otorgar sentido a lo que …

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